Cuántas veces habremos escuchado: «Yo solo tengo la web. Las redes sociales no son mi prioridad y alguna vez las abro, las manejaré yo». Es una opinión. Sí, la aceptamos. Pero un poco anticuada.

Quieras o no. Tu marca ya está en boca de aquellos que están opinando en las redes sociales sobre tu producto. Y si no controlas esas opiniones, tu reputación, tus servicios y tus productos van a ser lo que otros digan que son.

Tenemos que monitorizar nuestra reputación online. Siempre. A ver…no constantemente. No nos volvamos loc@s. Pero saber qué se dice de nuestra marca en redes es importante para fijar nuestra comunicación. ¿Por qué?

Un potencial cliente analiza al detalle tu marca y sus productos antes de decidirse a comprar. ¡Ojo a las reseñas en Google Business. Algo tan fácil y gratuito nos pueda dar al traste con nuestro negocio!

Tenemos que actualizar nuestra web y trabajar nuestro SEO: calibrar cuáles son las palabras con las que nos buscan nuestros clientes o potenciales clientes en los buscadores.

Trabajaremos con asiduidad y con contenidos propios y de valor nuestras redes sociales. No es necesario tener instagram, facebook, twitter, twich, tiktok... y todas las que van a ir surgiendo. Con que tengamos un bien trabajada es más que suficiente. Elige aquella en la que estén tus clientes actuales y potenciales.

Tiempo y trabajo profesional. Las cosas no llegan de la noche a la mañana

Si conseguimos trabajar todo lo anterior de manera constante, conseguiremos CON EL TIEMPO fidelizar. Y la fidelización comporta ganar clientes y aumentar la facturación.

Si os fijáis hemos señalado en mayúsculas la palabra TIEMPO. Muchos clientes nos dicen: «Si hacemos la estrategia que tenemos pensada en una semana ya tendremos resultados». Pues no. Ni en la primera, ni en la segunda… a lo mejor a los tres meses… Pero lo cierto, es que hay que dejar tiempo para que los contenidos se posicionen, para encontrar los mensajes correctos, para saber lo que le gusta a la audiencia… Tiempo, tiempo, ganas y estrategia profesionalizada… y al final el éxito vendrá, sin duda.