Microsoft ha apostado por la inteligencia artificial generativa. Bing Chat deja de llamarse así para convertirse simplemente en Copilot y en esa versión se presta especial atención a la protección de los datos empresariales para que no ocurra lo que ya pasa con ChatGPT.

El nuevo Copilot permite resolver tres grandes problemas. El primero, conectar Copilot a otros datos usando plugins y GPTs como SAP o Workday. El segundo, «orquestar» flujos de trabajo personalizados. Y el tercero, gestionarlo a través de un panel de control.

Copilot está integrado con Teams, que permite que sin necesidad de grabación o transcripción, este desarrollo pueda contestar preguntas sobre la reunión o proporcionar información durante la misma, pero de forma más privada, ya que las interacciones no quedan registradas. En Word podremos preguntarle a Copilot por ejemplo cuándo realizamos cierto cambio en un document o quién hizo ese cambio.

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