El Parlamento de la UE ha propuesta un texto legislativo (mayo 2023) que exigirá que se especifique qué contenidos son creados por IA y que prohíbe el uso de sistemas de identificación biométrica en espacios públicos para evitar un “gran hermano” estatal en el futuro. La AI Act (Ley de Inteligencia artificial) puede entrar en vigor en los Veintisiete como muy tarde en 2025.

La automatización da un paso más en el periodismo. Reuters ha creado Lynx Insights, una herramienta basada en inteligencia artificial que analiza informes, sugiere noticias, avisa de anomalías o patrones en la información (por ejemplo, en el precio de las acciones) e, incluso, es capar de escribir algunas frases. La programática, la inteligencia artificial y la automatización ya son una realidad en las redacciones.

Tiempo atrás, un estudio de Tow Center afirmaba que “en el futuro, el periodismo humano y el automatizado se integrarán estrechamente y formarán un ‘matrimonio hombre-máquina”.


Precisamente, lo que la agencia de noticias pretende conseguir es una unión entre las habilidades de las máquinas para descifrar datos, y el juicio y el criterio humanos, creando así una combinación perfecta.
Pero, pero, pero… 

En un informe publicado en 2014 por la compañía CareerCast se situaba al periodismo como el segundo peor empleo al que se puede aspirar porque, entre otros motivoslas perspectivas de empleo para los periodistas se reducirían un 13% en apenas ocho años.


Hoy ya tenemos historias publicadas que no han contado con ninguna intervención humana. El periodista-robot tiene algunas ventajas innegables (mirad la fake new). Nunca olvida los hechos, investiga rápidamente y jamás pide un día libre.

Consigue escribir una historia en pocos segundos y si el programa ha sido escrito correctamente, el robot no será ni siquiera partidario de nada o de nadie, será totalmente objetivo.